LAS HORAS, LOS DÍAS, LOS AÑOS

Silenciosas, al amparo de la más leve actividad, se suceden las horas, los días y los años.

Rodeado por gente mayor en mi asunto habitual, reflexiono  sobre este axioma mental innato, e inevitablemente, como un automatismo general y universal, se estremece el sentido, se pierde el proceso y la intención, y se anulan la lucidez y la armonía.

En este envejecer consciente repentino, uno se refleja imperioso en las caras arrugadas de la gente, en los cuerpos cansados tras la lucha, en las mentes ya más calmadas de todo lo vivido. Y como es tendencia, uno se imagina lo que puede ser, pues la certeza es poco propia de esta vida, y de la necesidad de entender surge la de imaginar, más real, más mentira.

La gente que aquí contemplo parece cansada, como con nada por hacer, aburrida de aventuras, siempre esperando no se sabe muy bien qué. Yo pienso, (me imagino),  que son días difíciles por miles de ideas que se me vienen a la mente, pero puede que sea inexperto en estos lides pues todo parece demasiado en calma.

No parece haber necesidad de nada, ni de reír, ni de contar, ni de soñar, lo cual se me ocurre que pueda ser una especie de mecanismo aproximador a un futuro que no podemos contemplar, pero si imaginar yermo de objetos, de efectos personales, y quizás también de emociones tal y como aquí las entendemos.

Pienso que inconscientemente nos preparamos con cierta destreza, aunque sin saber para qué, como un entrenamiento que en otro momento carecería de sentido, pero que ahora cobra cierta coherencia vital.

Quisiera pensar que está en nuestro ser esta autonomía, este proceso de ver y entender distinto, una evolución de la mente ya cansada, una suerte Darwiniana y camaleónica para adaptarnos a otra forma de vivir completamente distinta.  Ahora me viene a la mente una cita del desorganizado administrador del exótico Marigold . “Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es final.”

Apostemos todo a esta carta, y mientras tanto mimemos las horas, los días y los años, aunque intenten vehementemente engañar a nuestro espíritu.

Un abrazo.

Toño Molero.

22MOGARRAZ17102014

 

 

Anuncios

2 comentarios en “LAS HORAS, LOS DÍAS, LOS AÑOS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s