LAS ESTRELLAS DEBEN ESTAR LEJOS

Son muchos los momentos en los que, de repente, se me aparece súbitamente ocupándolo todo una visión sorprendente, un espectáculo cósmico inigualable, un desafío para la punzante rutina. Y en esos segundos de plena consciencia que anteceden al insomnio del alma, me retrato a mi mismo contemplando el universo elegante y a su vez imagino que me contempla a mí,  en mi insignificancia, en mi afán conquistador, en mi sorpresa oscura, en mi escasa fe.

En este espectáculo se sumerge enseguida el ego, y uno empieza a notar que pierde la cordura, que se encoge la consciencia.

La emoción va tomando su asiento, y uno no sabe adónde mirar exactamente. Demasiadas estrellas, demasiado espacio entre ellas, demasiada energía en acción.

Tras esta primera impresión, la arquitectura y cómo no, el arquitecto, siempre centran mi atención. Y entonces llega siempre fiel y puntual  una enorme tranquilidad, un sosiego espiritual, un descanso para la palabra. Nunca mejor logro entonces acallar mi mente incontrolable.

Y en este mágico mindfulness apenas aparecen los elementos cotidianos, las intrigas del día, los segundos robados al reloj. Acaso la intención de entender un instante más, de vislumbrar un atisbo de intención, de ver la lógica por algún rincón.

Pero esto son ideas más necesarias que reales, pues las estrellas deben estar lejos, y las estrellas de las estrellas, y sus nebulosas, y toda clase de galaxias posibles, y apenas entiendo este cuaderno increíblemente ordenado y complejo que no me hace sino más pequeño aún, más ignorante, más humano.

Esperando que surja de la nada algún tipo de conocimiento espontaneo, pasan los minutos y a veces… las horas. Y, ahora que lo pienso, es por la costumbre adquirida de pensar que todo este compendio majestuoso albergue en su interior numerosas respuestas, crecientes verdades, sorprendentes soluciones.

Quizás, como la muñeca de sal que descubre quién es al adentrarse en el mar, nuestro único camino sea ser lo que contemplamos ahora y quizás  fuimos antes. Tanta emoción  con una sola visión me hace sospechar de ello.

Puede que tengamos que ser universo para entenderlo porque, ahora mismo, solo puedo entender… que las estrellas deben estar lejos.

Un abrazo.

Toño Molero.

2015

 

 

Anuncios

2 comentarios en “LAS ESTRELLAS DEBEN ESTAR LEJOS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s