EL BOSQUE Y YO

Caminamos sin prisa, sin odios, sin rencores, sin estrés. Sin apenas darnos cuenta nos vemos enfrascados en una habitual y extraña charla sobre mente y alma. Yo le explico mis teorías a mi mujer preguntando singularidades como esperando una respuesta certera. Todo es cordial a pesar de estos tiempos áridos, de estos días extraños.

Distraído con mis pensamientos, miro un instante hacia el cielo que se asoma insinuándose y mis ojos descubren el sol y la luna enfrentados en una épica batalla que arroja ya un claro vencedor, pues el día ya envejece y en la noche oscura solo hay lugar para una. Ya sabéis. Todos tenemos nuestro espacio.

Poco a poco mis sentidos se van despertando, mecidos de momento por el susurro de las hojas, y al instante por el aroma de los numerosos arbustos que nos acompañan.

Estamos en el bosque. Sitio habitual de paseos y reflexiones. Tantas veces me ha servido de consuelo como tantas otras ha abierto heridas ya cerradas.

Ahora recuerdo el último paseo con mi madre, en el que me iba relatando el nombre y utilidad de todo aquello que asomaba a un lado y a otro del camino. Yo, impresionado, intentaba en vano que algún dato y no solo la idea general  perdurara en mi mente. Y es que, claro, eso no puede ser fruto de un instante intenso, sino más bien de una larga vivencia.

Libélulas, chopos, zarzales, rosales silvestres … Todo parece estar en su justo lugar, en su justa medida.

Da igual que cerremos o abramos los ojos. La sensación es la misma. No hay odios, no hay rencores, no hay estrés.

Somos tres entre las primeras sombras de la noche, pero a ratos parece que estoy yo solo. No oigo voces. No tengo miedo. Sin prisa…

El paseo entre árboles está situado a unos dos minutos de mi casa, en la localidad de Villar de Mazarife. Tras unos metros enfrentando a uno y otro lado del camino una suerte de huertos locales, uno se sumerge en la espesura en un abrir y cerrar de ojos.

El camino es circular y de apenas un par de kilómetros, pero realmente merece la pena.

Uno de esos sitios del mundo donde despierta el espíritu, y a la puerta de casa. ¿Suerte?

Toño Molero

bosque

Anuncios

3 comentarios en “EL BOSQUE Y YO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s